Elizabeth Jiménez
Santo Domingo. El barrio la Fe es una comunidad afectada por
una cañada llena de basura, que cuando se crece despide un hedor insoportable, causando
diferentes enfermedades de la piel y respiratorias, que afecta a los adultos,
envejecientes y más a los infantes de la zona, pero no obstante a esto, se suma
la escasez de agua potable que dura de 15 a 20 días sin llegar, provocando que
los moradores tengan que desplazarse a otros sectores para abastecerse y los apagones
que se extienden hasta por 16 horas consecutivas.
Este barrio cuenta con aproximadamente 700
familias, las cuales viven en la más extrema pobreza y en
medio de servicios cada día más precarios. En barrio La Fe no hay una zona
verde donde los niños y adultos puedan recrearse, sin embargo, esta comunidad
cuenta con una escuela, una Iglesia y
una cancha de Basketball.
Todas las personas que residen en La Fe, son
de clase baja, no hay nadie de clase media o alta, debido a que cuando sus
habitantes logran progresar uno de sus objetivos es mudarse del barrio, para
evitar convivir en medio de tantas precariedades.
“Queremos que nos ayuden, que el síndico se
apiade de nosotros, ya que él nunca ha venido por aquí, nos tienen olvidados”,
manifestó el señor Negro Casilla, ministro de la Iglesia Católica San Lorenzo,
quien tiene 32 años residiendo en La Fe.
Sus orígenes
El barrio La Fe de Los Alcarrizos, en el
municipio Santo Domingo Oeste, fue fundado en el año 1981. En sus inicios apenas había tres casuchas
ocupadas por igual número de personas: Leo Marte, Negro Casilla y el actual
alcalde Ovías de los Santos.
Fue bautizado con el nombre de La Fe, porque
sus primeros pobladores tenían la esperanza de que las autoridades del gobierno
y municipales algún día atenderían sus necesidades y dotarían al sector de las
condiciones para alcanzar su desarrollo.
Treinta y dos años después la situación ha
cambiado poco para los moradores. Las
viviendas ocupadas por las familias que residen en el barrio son la mayoría de
maderas y zinc, y aunque hay algunas de blocks con pisos de cemento, otras no
tienen pisos y casi todas están en muy
mal estado.
Otros problemas
Este barrio marginado tiene sus calles,
aceras y contenes deteriorados, lo que provoca que el camión de la basura dure
hasta 12 días sin entrar al sector a recoger los desperdicios.
La Fe tiene 13 calles, una de las principales
es la Anacaona, y enlazan al sector con otros barrios de Los Alcarrizos, como
El Invi, Obras Públicas, Los Americanos y los ubicados en los kilómetros 18 y
22 de la autopista Duarte.
A los problemas de contaminación y
precariedad de servicios, se agrega una creciente delincuencia que mantiene en
barrio en zozobra a cualquier hora del día y la noche. Los habitantes se encierran en sus casas
desde tempranas horas de la noche para evitar ser víctimas de los delincuentes.
El presidente de la Junta de Vecinos, Jorge Mercedes, dice que lo poco que hay en
el barrio es porque ellos lo han comprado. Citó que la semana pasada tuvieron
que hacer una colecta para poder comprar
un transformador y corregir una avería que los mantuvo por varios días sin el
servicio de electricidad.
“Aquí solo entran los políticos cuando hay campaña y prometen y prometen y no cumplen”, Leo Marte residente en el sector.
Afirmó que el ayuntamiento nunca ha pasado
por aquí y el síndico Junior Santos “ni se diga, porque para él este pedazo no
existe”.
“Aun
tenemos fe y esperanza de que en un futuro no muy lejano, alguien se apiade de
nosotros y nos ayude aunque sea a construir por lo menos una área verde para
que nuestros hijos se recreen”, manifestó la señora Altagracia Gómez, otra de
las moradoras del sector.
Las principales demandas de los moradores son
higienizar la cañada que pasa por el sector, construcción de sus calles, aceras
y contenes, mejoría de los servicios de electricidad y agua potable y construir
un parque para la recreación de los residentes y más escuelas.
Sus orígenes
El barrio La Fe de Los Alcarrizos, http://es.wikipedia.org/wiki/Los_Alcarrizos, en el municipio Santo Domingo Oeste, fue fundado en el año 1981. En sus inicios apenas había tres casuchas
ocupadas por igual número de personas: Leo Marte, Negro Casilla y el actual
alcalde Ovías de los Santos.
Fue bautizado con el nombre de La Fe, porque
sus primeros pobladores tenían la esperanza de que las autoridades del gobierno
y municipales algún día atenderían sus necesidades y dotarían al sector de las
condiciones para alcanzar su desarrollo.
Treinta y Dos años después la situación ha
cambiado poco para los moradores. Las
viviendas ocupadas por las familias que residen en el barrio son la mayoría de
maderas y zinc, y aunque hay algunas de blocks con pisos de cemento, otras no
tienen pisos y casi todas están en muy
mal estado.


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